Adiós nuevas tecnologías.
Esta mañana, los ciudadanos del mundo se levantaron con una noticia sumamente impactante, todos los aparatos electrónicos como celulares, computadores (escritorio y laptop), módems y GPS, colapsaron aún no se sabe la causa de dicho fenómeno.
En consecuencia del colapso, las comodidades que los anteriores aparatos brindaban a la sociedad, están temporalmente extintos, esta situación lleva las siguientes reflexiones, hasta que punto esas nuevas tecnologías manejan o mejor dicho manejaban nuestra vida.
Eran ellas las que nos despertaban cada día ¿Ahora quien lo hará? El reloj despertador, el cual paso a segundo término con el uso de la alarma del teléfono celular.
¿Dónde encontraremos las noticias? En los periódicos, radio y televisión; la posibilidad de conocer las noticias internacionales con un solo click ha desaparecido, solo queda confiar que los medios de comunicación.
¿Quién buscara en lugar de Google? Los seres humanos con la ayuda de bibliotecas y todo lo que habita en ese lugar, se terminaron las facilidades para encontrar información ilimitada, ahora es la labor de quien quiere conocer el investigar por su propia mano.
¿Cómo llamaremos a las personas desde fuera del hogar? La única opción teléfonos públicos, la telepatía, puede que las palomas mensajeras se pongan de moda.
Estas son algunas de las preguntas que seguro más de alguna persona se hace en estos momentos, suena aterrador que las comodidades con las que convivimos por tanto tiempo hayan sucumbido, el panorama para las personas que dependían de estas tecnologías es abrumadora, parece increíble que todo lo que conocíamos en este ámbito haya desaparecido.
La actividad socializante volverá a ser personal, ya no existen las reuniones virtuales, ahora los lugares públicos serán escenarios de la socialización.
Las tareas dejarán de ser en Arial 12, pasando a tinta negra, azul o roja. Los cuadernos y recopiladores acumularán los apuntes de estudiantes, las exposiciones escolares serán en cartulina y no en power point, suena extraño todo lo anterior como volver a mis tiempos de primaria donde no existía nada de tecnología escolar.
La televisión, la prensa y la radio monopolizarán la información y no se podrá hacer mucho para salir de ese círculo vicioso ya no habrá el medio rebelde que revela cualquier información que se pida, hay que decirle adiós a esos tiempos del click, del celular sonando en medio de algo importante, adiós también al Messenger distractor de labores, un adiós que se siente aún más, el que se dedica a esos amigos y familiares, que se encuentran lejos, no quedará más opción que las olvidadas cartas.
Es difícil despedirse de tantas comodidades que esos aparatos nos daban, será arduo el trabajo de adaptación, parecerán absurdos y obsoletos los suplentes de dichos aparatos, la adaptación será dolorosa como también el regreso a los antiguos métodos.
En consecuencia del colapso, las comodidades que los anteriores aparatos brindaban a la sociedad, están temporalmente extintos, esta situación lleva las siguientes reflexiones, hasta que punto esas nuevas tecnologías manejan o mejor dicho manejaban nuestra vida.
Eran ellas las que nos despertaban cada día ¿Ahora quien lo hará? El reloj despertador, el cual paso a segundo término con el uso de la alarma del teléfono celular.
¿Dónde encontraremos las noticias? En los periódicos, radio y televisión; la posibilidad de conocer las noticias internacionales con un solo click ha desaparecido, solo queda confiar que los medios de comunicación.
¿Quién buscara en lugar de Google? Los seres humanos con la ayuda de bibliotecas y todo lo que habita en ese lugar, se terminaron las facilidades para encontrar información ilimitada, ahora es la labor de quien quiere conocer el investigar por su propia mano.
¿Cómo llamaremos a las personas desde fuera del hogar? La única opción teléfonos públicos, la telepatía, puede que las palomas mensajeras se pongan de moda.
Estas son algunas de las preguntas que seguro más de alguna persona se hace en estos momentos, suena aterrador que las comodidades con las que convivimos por tanto tiempo hayan sucumbido, el panorama para las personas que dependían de estas tecnologías es abrumadora, parece increíble que todo lo que conocíamos en este ámbito haya desaparecido.
La actividad socializante volverá a ser personal, ya no existen las reuniones virtuales, ahora los lugares públicos serán escenarios de la socialización.
Las tareas dejarán de ser en Arial 12, pasando a tinta negra, azul o roja. Los cuadernos y recopiladores acumularán los apuntes de estudiantes, las exposiciones escolares serán en cartulina y no en power point, suena extraño todo lo anterior como volver a mis tiempos de primaria donde no existía nada de tecnología escolar.
La televisión, la prensa y la radio monopolizarán la información y no se podrá hacer mucho para salir de ese círculo vicioso ya no habrá el medio rebelde que revela cualquier información que se pida, hay que decirle adiós a esos tiempos del click, del celular sonando en medio de algo importante, adiós también al Messenger distractor de labores, un adiós que se siente aún más, el que se dedica a esos amigos y familiares, que se encuentran lejos, no quedará más opción que las olvidadas cartas.
Es difícil despedirse de tantas comodidades que esos aparatos nos daban, será arduo el trabajo de adaptación, parecerán absurdos y obsoletos los suplentes de dichos aparatos, la adaptación será dolorosa como también el regreso a los antiguos métodos.
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